Israel se encuentra a medio camino entre Europa y Asia, creando esa mezcla perfecta entre Oriente y Occidente. Por otro lado, lo bueno de Israel son sus dimensiones; un país pequeño que se puede visitar en pocos días y que ofrece al visitante variados paisajes con numerosas propuestas.
Israel es un lugar fascinante rodeado de una belleza natural inigualable, con toda probabilidad el destino más espiritual de todo el mundo, de ahí su sobre nombre “Tierra Santa”, lugar sagrado para las tres grandes religiones monoteístas, el cristianismo, judaísmo e islam. Viajar a Israel es descubrir un país con una gran diversidad cultural.